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¿Qué son los contratos de futuros?

 

¿Qué son los contratos de futuros?

Muchas veces escuchamos a alguien decir que compró “futuros del S&P500” o de otro activo, esto es lo mismo que decir que compró “contratos de futuros” de ese activo.

Los contratos de futuros son acuerdos definidos a un plazo determinado para la compra o venta de un bien o activo, conocido como activo subyacente, en una fecha futura y a un precio establecido previamente, negociado en un mercado organizado.

En ese contrato se obligan a las dos partes a Comprar o Vender un determinado activo (el subyacente) en una fecha determinada (vencimiento) y a un precio estipulado (precio del futuro).

En los mercados de futuros se negocian una amplia gama de subyacentes entre Índices, materias primas, divisas y bonos gubernamentales.

El Crudo, la Soja y el Oro son algunos de los activos que se negocian a través de Futuros

 

¿Cuál es el origen de los Futuros?

Los contratos de futuros tienen su origen en el mercado de materias primas, donde los productores querían asegurarse un precio antes de la cosecha, de modo que pudieran asegurarse el precio de sus productos y protegerse por si el clima les jugaba una mala pasada.

El comprador igualmente podía asegurarse el precio que tendría que pagar para que no hubiese sorpresas de última hora.De este modo también surgió la oportunidad de que el producto cosechado pudiese cambiar varias veces de manos antes de que fuese recolectado.

El sentido original se sigue manteniendo, ya que la liquidez principal viene de las diferentes coberturas de riesgos que realizan los agentes implicados en cada mercado.

Por ejemplo, una aerolínea interesada en cubrir el riesgo de que puedan subir los precios de los combustibles, un fabricante de productos industriales de repostería que quiere cubrir el riesgo de subida en el precio del trigo, un productor de soja interesado en cubrir el riesgo de la baja del precio de su cosecha.

 

Productos transaccionados en Bolsa

Las transacciones de futuros se desarrollan en mercados oficiales regulados. En ellos interviene un intermediario, como puede ser una bolsa de valores. Es decir, el mercado de futuros cuenta con toda la organización y las garantías existentes en los mercados de valores regulados a nivel internacional.

Las más grandes bolsas de futuros están en Chicago, New York y Londres, aunque también existan grandes mercados sobre materias primas en Asia. Las compañías que tienen los mayores mercados de derivados son:

  • CME Group (www.cmegroup.com)
  • ICE – Intercontinental Exchange (www.theice.com)
  • NYS Euronext (www.euronext.com)

 

¿Cómo se negocian?

El precio de un futuro va ligado al precio del subyacente por lo que los movimientos son similares, las diferencias de precios se deben principalmente a las tasas de interés desde el momento en el que se negocia el precio y la fecha de vencimiento además de los diferentes flujos de efectivo que pueda haber en el periodo (dividendos en caso de futuros de índices o cupones en el caso del futuro de bonos).

Cuando la diferencia se hace un poco mayor, es inmediatamente arbitrada por diferentes agentes del mercado, por lo que estas diferencias suelen ser pequeñas y duran poco tiempo.

Compra de futuros: El comprador se compromete a adquirir el subyacente a fecha de vencimiento. A esta posición también se le conoce como posición larga.

Venta de futuros: El vendedor se compromete a entregar el subyacente a fecha de vencimiento. A esta posición también se le conoce como posición corta.

Es decir, cualquier inversor puede abrir una posición en futuros tanto comprando como vendiendo. Esta posición se puede mantener hasta vencimiento, o bien cerrarla con anterioridad mediante la operación contraria. Es decir, vendiendo si tiene una posición larga o comprando si tiene una posición corta.

La realidad es que muy pocos contratos llegan a vencimiento, ya que normalmente se realizan para cubrir el riesgo financiero o bien especular con la diferencia de precios.

El comprador de un futuro obtendrá un beneficio cuando la venta o vencimiento sea por encima del precio de compra. Y obtendrá una pérdida cuando sea por debajo. Del mismo modo el vendedor obtendrá un beneficio cuando el cierre de posición sea inferior al precio de apertura o de venta, y una pérdida cuando este precio sea superior.

 

Cobertura

Ya hemos mencionado que los futuros son productos muy buenos para cubrir riesgos. ¿Pero cuál es el mecanismo que hay detrás? Realmente es un concepto muy sencillo.

Supongamos que en nuestra cartera tiene mucho peso las compañías tecnológicas americanas, por lo que tiene una gran correlación con el Nasdaq. Y en las próximas semanas sabemos que va a haber un evento que pudiera causar una gran volatilidad en el mercado, pongamos por ejemplo unas elecciones americanas, pero no queremos asumir ese riesgo y tampoco queremos cerrar las posiciones.

Podríamos cubrir el riesgo de un gran movimiento en el mercado vendiendo Futuros del Nasdaq. ¿Cómo nos va a proteger el futuro del Nasdaq en un caso de volatilidad?

Al estar vendidos del Nasdaq nos va a dar igual si el mercado sube o baja ya que vamos a obtener el mismo resultado. Si el mercado cayese obteniendo una pérdida con las acciones, también obtendríamos un beneficio similar con el contrato de futuros, por lo que estaríamos igual que al inicio. Del mismo modo que si tras las elecciones el mercado subiese, nuestro beneficio en las acciones quedaría anulado por la pérdida del futuro, el concepto es que nos dará igual lo que haga el mercado pues el resultado de la suma de la cartera de acciones y del beneficio o pérdida del futuro será aproximadamente 0, siempre que la correlación entre el índice y nuestra cartera sea alta.

Es muy importante que para la cobertura se utilice un futuro que tenga una buena correlación con lo que queremos cubrir, y que el nominal del futuro también sea similar. Puesto que será muy difícil encontrar un futuro con la misma exposición y correlación, lo normal es cubrir una parte de la cartera.

Por ejemplo, si nuestra cartera es de USD150.000 buscar un futuro de USD100.000 de nominal, con lo que tendríamos un 66% del riesgo cubierto. El mismo concepto es el que usaríamos si quisiésemos usar futuros para cubrir los movimientos de una divisa porque nuestras acciones están en otra moneda, riesgo de subidas de tasas de interés en una cartera de bonos, o de materias primas por que estamos invertidos en empresas del sector.

 

Entrega Física

Actualmente un contrato de futuros, dependiendo del subyacente, puede liquidar de dos formas, mediante entrega física o por diferencias de efectivo.

En la liquidación con entrega física el vendedor deberá entregar fisicamente al comprador el subyacente negociado, ya sean barriles de petróleo o toneladas de maíz.

Mientras los que se liquidan en efectivo por la diferencia de precios, tan solo habrá una compensación económica por la diferencia de la ganancia o pérdida según corresponda.

En general, la mayoría de los inversores negocian contratos de futuros para cubrir el riesgo y especular, no para intercambiar productos físicos, por lo que la mayoría de los contratos de futuros se liquidan en efectivo y finalizan sin la entrega física real de ningún producto básico.

Por ejemplo, en DIF Markets en ningún caso se admite entrega física de ningún contrato de futuros, por lo que con anterioridad al vencimiento se liquidarán las posiciones abiertas por la diferencia de efectivo.

 

Apalancamiento

Uno de los aspectos muy importantes para tener en cuenta al momento de invertir en Futuros, es que estos son productos apalancados.

Los contratos de Futuros son productos derivados que se operan con una garantía, lo que quiere decir que son productos apalancados y esto tiene un efecto en la rentabilidad que debe ser tenido en cuenta.

Al comprar o vender un Futuro tan solo ponemos un pequeño porcentaje del valor total, pero nuestra exposición al mercado será mucho mayor. Por ejemplo, un futuro de nominal USD 100.000 que pide tan solo 10% de garantías, podremos comprarlo aportando USD 10.000. Un movimiento de un 2% al alza nos daría un beneficio de USD2.000, que no corresponde a un 2% de lo aportado, si no a un 20% de nuestros USD10.000 de garantía.

Fuente: DIF markets. El valor que invertirmos (margen) es significativamente menor que nuestra exposición (valor nominal)

El apalancamiento es una ventaja que tiene un lado negativo, y es que el efecto multiplicador también está en las pérdidas. Por ello es muy importante mantener un nivel de apalancamiento adecuado, y aunque usemos posiciones apalancadas debemos controlar no apalancar en exceso nuestro valor de cuenta total.

Siguiendo el ejemplo anterior, aunque la posición esté 10 veces apalancada, no será lo mismo operar con un nominal de USD100.000 teniendo USD75.000 en la cuenta que teniendo tan solo USD15.000. Por eso es muy importante realizar un seguimiento diligente de la cuenta cuando se opera con productos apalancados.

 

¿Cómo empezar a invertir en Futuros?

Si te gustaría empezar a invertir en Futuros, puedes comenzar por utilizar plataformas de simulación, con dinero virtual, para realizar diversas transacciones en Futuros y de esta manera comenzar poco a poco a percibir cómo funcionan, cómo comprar y vender.

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Como la negociación de futuros es compleja y no podríamos cubrir todos los aspectos importantes en un solo artículo, en la próxima semana publicaremos un segundo artículo que repasará los conceptos fundamentales de la negociación de Futuros, la especificación de los contratos y un ejemplo práctico de inversión.

Si te interesas por la inversión con contratos de Futuros, puedes tambien mirar nuestro video tutorial sobre cómo poner una orden de Futuros en nuestra plataforma web. Esto te dará una perspectiva práctica de cómo invertir con Futuros y cómo se utiliza el margen así como familiarizarte con el resto de los productos disponibles.

 

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