Nuestro Blog
Los sectores defensivos como refugio ante la incertidumbre y las caídas

 

Los nuevos máximos históricos observados en el mercado de acciones el primer día de mayo no pudieron sostenerse. Cuando el tema había pasado a ocupar un lugar secundario y prácticamente nadie lo percibía como un problema latente, las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China se reavivaron.

Brevemente, Trump anunció el fin de semana del 4 y 5 de mayo que comenzaría a aplicar aranceles de 25% sobre el equivalente a 200.000 millones de dólares en productos importados desde China. Durante toda la semana pasada, y en medio de declaraciones contradictorias y amenazas (la mayoría de ellas hechas vía Twitter), Trump presionó sobre las autoridades chinas para que aceptaran los términos de un acuerdo comercial, lo cual finalmente no ocurrió. A esta altura, ya es más que claro que la forma extremadamente agresiva de negociar de Trump provoca mucha incertidumbre y pánico en los mercados financieros, los cuales cayeron con muy alta volatilidad durante toda la semana anterior. El mismo comportamiento pudo observarse en febrero, octubre y diciembre de 2018.

El pasado lunes las tensiones se agravaron, con la consiguiente caída drástica del mercado de acciones, cuando China anunció que respondería a las medidas de Estados Unidos con más aranceles, afectando a casi 60.000 millones de dólares en bienes estadounidenses desde el 1 de junio. Desde el máximo del 1 de mayo hasta el mínimo del 13, la caída del índice S&P500 alcanzó un -5.0%.

 

Fuente: DIF Markets

Más allá de que muchos economistas indican que estas medidas de comercio exterior son menos importantes para los países que su política monetaria o fiscal, por ejemplo, y que a lo sumo podrían tener un impacto levemente recesivo, lo cierto es que la disputa entre Estados Unidos y China trae preocupaciones de orden geopolítico y nerviosismo a los mercados financieros.

En escenarios como el actual, donde se estima que la resolución a estas disputas pueda tomar varios meses, con el consiguiente efecto de incertidumbre y riesgo de caídas adicionales en el mercado de acciones, al inversionista se le presenta una pregunta directa: ¿me conviene mantener mis inversiones en acciones o debo refugiarme en otros activos?

La respuesta a esta pregunta no es única y depende del perfil de cada inversionista, por supuesto.

Si bien en líneas generales la recomendación siempre será apegarse al plan de largo plazo y no tomar decisiones apresuradas en los momentos de caída, una alternativa podría ser reestructurar el portafolio apuntando a sectores defensivos.

Se definen como “sectores defensivosa aquellos sectores que son menos dependientes del ciclo económico. Dado que la demanda de los bienes producidos por las empresas de estos sectores varía menos con relación a los ciclos económicos y se mantiene más estable (por ejemplo, la demanda de alimentos básicos o la demanda de agua corriente), la evolución de los precios de las acciones de estos sectores también es menos dependiente de los ciclos y se mantiene más estable, sobre todo en momentos recesivos o de correcciones a la baja.

El inversionista que quisiera protegerse de la coyuntura actual sin resignar la exposición a las acciones como clase de activo, podría, entonces, trasladar parte del portafolio a los sectores defensivos mencionados, en particular, servicios públicos y bienes de consumo básico, así como al sector de bienes raíces.

 

Para ejemplificar lo anterior, vemos más abajo un gráfico con la evolución desde mayo de cuatro ETFs que representan al S&P500 (SPY), al sector de servicios públicos (XLU), al sector de bienes de consumo básico (XLP) y al sector de bienes raíces (XLRE).

 

 

Fuente: DIF Markets

Queda claro del gráfico que estos sectores sufrieron mucho menos el impacto de las caídas del mercado de acciones, y hasta incluso han comenzado a recuperarse desde el 10 de mayo. Mientras el mercado en su conjunto (SPY) se mantiene con una caída de -3,12% para el mes de mayo, el sector de bienes raíces ha subido un +1,16%, mientras que los sectores defensivos de servicios públicos y bienes de consumo básico están prácticamente sin variación.

De esta manera, se observa que recurrir a los sectores defensivos como refugio durante momentos de volatilidad y caídas puede ser una estrategia efectiva para llevar a cabo temporalmente, hasta tanto la situación de incertidumbre ceda terreno.

¿Cómo comenzar a invertir en Acciones?

La mejor forma de comenzar es utilizar plataformas de simulación, con dinero virtual, para explorar y realizar diversas transacciones en acciones y de esta manera comenzar poco a poco a percibir cómo funcionan y qué esperar de ellas.

Hace clic aquí para probar invertir en acciones en simulación