Nuestro Blog
Diferentes formas de invertir en oro

 

El oro como activo de refugio

El oro ha sido históricamente considerado como uno de los principales activos de refugio ante la incertidumbre y como protección contra la inflación. Es muy común ver que el precio del oro se aprecia considerablemente en escenarios de incertidumbre macroeconómica, tal como el que observamos recientemente, desde mayo, cuando la guerra de aranceles entre Estados Unidos y China recrudeció.

Podemos confirmar esto último con el gráfico más abajo, mostrando la evolución del oro al contado (XAUUSD) desde mayo, con una suba de +19,73%, que supera ampliamente el rendimiento de las acciones norteamericanas (caída de -2,17%, medida a través del SPY), y también la suba del +7,94% de los bonos del tesoro norteamericanos de mediano plazo (medidos a través del IEF).

Evolución del oro al contado (XAUUSD)

Fuente: DIF Markets

Sabemos, entonces, que la incertidumbre macroeconómica y los períodos de recesión hacen que los inversionistas se refugien en metales como el oro como forma de preservar el valor de sus inversiones.

En otras palabras, cuando los riesgos implícitos en invertir en activos de renta variable, como acciones, son demasiado elevados, los inversionistas ven en el oro una forma de protegerse. Lo mismo ocurre cuando los inversionistas perciben un riesgo elevado de inflación, que erosiona los rendimientos de sus otras inversiones.

En todos estos escenarios, el precio del oro se aprecia considerablemente.

Formas de invertir en oro

Oro físico

La forma básica de invertir en oro sería adquiriendo el metal físicamente, normalmente bajo la forma de monedas acuñadas en el pasado por algunos países, así como bajo la forma de barras o lingotes. La cotización se maneja en onzas Troy, donde cada onza Troy equivale aproximadamente a 31,1 gramos.

Si bien la compra de oro físico es la forma tradicional, implica ciertas desventajas, relacionadas con el hecho de que el inversionista adquirirá un objeto que deberá custodiar en algún lugar seguro, dado su alto precio. Para esto, lo normal es recurrir a cofres de seguridad, los cuales tienen un costo anual. Los cofres de seguridad tienen, aunque es bajo, riesgo de robo, por eso es común adquirir también un seguro, que debería añadirse al costo anual. Todo eso último sin considerar el riesgo de eventualmente trasladar el metal de un lugar hacia otro, así como otros costos de transacción.

Por todo lo anterior, la inversión en oro físico resulta costosa para inversionistas individuales, y es común que este tipo de inversionistas recurran a formas alternativas, como las que detallamos a continuación. Las primeras dos se refieren a derivados financieros (es decir, instrumentos que implican uso de margen y permiten ir en corto), mientras que la tercera se refiere a un instrumento en efectivo (que no usa margen ni permite ir en corto).

FOREX

Una de las posibles alternativas puede ser usando derivados, en particular, FOREX. En FOREX los cruces que tienen al oro (símbolo XAU) como moneda fija son los indicados.

Entre ellos, el XAUUSD, que refleja el precio del oro al contado expresado en dólares estadounidenses. Este precio en la actualidad oscila en los 1.500 dólares por onza Troy.

Como indicamos en artículos anteriores sobre FOREX, las operaciones en estos instrumentos, al ser con margen, solamente solicitan una parte del nominal operado como requisito de garantía. En el caso del cruce XAUUSD se solicita el 3% en nuestra plataforma. Esto implica que, si operamos 100 onzas Troy, el nominal de la operación usando un precio aproximado de 1.500 dólares por onza Troy, será 150.000 dólares. De este valor nominal solamente se solicitará un 3% a los efectos de cubrir el margen necesario, o sea, 4.500 dólares.

Fuente: DIF markets

Como también indicamos en artículos anteriores, las operaciones en FOREX permiten la posibilidad de vender en corto, de manera que, si el operador considerara que el precio del oro caerá, podrá vender en corto el cruce XAUUSD y obtener beneficios si la caída efectivamente ocurre. Si bien esto se sale de las estrategias posicionales que usan al oro como refugio, solamente citamos esta posibilidad para dejar claro que también es posible operar oro de esta forma con fines especulativos.

Recordemos también que las operaciones en FOREX no tienen por qué ser al contado, sino que pueden operarse forwards, o incluso opciones call o put definidas sobre el cruce XAUUSD, por ejemplo.

Futuros

Otra forma muy habitual de operar oro como derivado es mediante futuros. Los futuros son contratos por una cantidad y una fecha de vencimiento preestablecida. En el caso del oro, el contrato más operado tiene el símbolo GC y se trata de un contrato por 100 onzas Troy listado en la bolsa de futuros de COMEX, en Chicago.

Fuente: DIF Markets

Los futuros de oro pueden también venderse al descubierto, si el inversionista buscara especular a la baja en el precio. Tienen un requerimiento de margen en nuestra plataforma que hoy se ubica en 4.000 dólares para mantener la posición de 1 contrato abierta.

Tal vez una de las contras que tienen las operaciones de futuros es que la cantidad y la fecha de vencimiento están predefinidas y no pueden cambiarse para adaptarse a las necesidades del inversionista. Por eso, las estrategias implementadas con futuros tienen que estar bien definidas desde un principio. Obviamente, de ser necesario, el inversionista puede reabrir la posición en el mes de vencimiento siguiente si el contrato que adquirió antes le venciera.

Existen también “micro-contratos” de oro, introducidos recientemente, que están definidos sobre 10 onzas Troy (y no sobre 100). Se operan con el símbolo MGC y son una opción accesible para inversionistas minoristas.

ETFs

Otra alternativa para tener exposición en oro, pero a diferencia de las dos anteriores, no usar apalancamiento, sería con ETFs, es decir, fondos cotizados en bolsa.

Dentro de los ETFs más operados para exponerse en oro se encuentra el símbolo GLD (SPDR Gold Trust).

Fuente: DIF Markets

 

Al adquirir un ETF de oro como GLD, el inversionista sabe que, si el precio del oro durante un día sube un 1%, su ETF también subirá un 1%. Si el oro, en cambio, baja un 1%, también su ETF bajará 1%. Es decir, el GLD es una forma de estar expuesto directamente en oro, pero sin comprar físicamente el metal ni tampoco operar con margen, sino comprando una cuota-parte de este fondo cotizado en bolsa y mantenerlo, a todos los efectos prácticos, como si fuera una inversión en acciones.

Es importante aclarar que el ETF GLD, por ejemplo, también puede operarse bajo la modalidad de apalancamiento usando CFDs. La idea es idéntica a operar el ETF al contado, pero en el caso del CFD se requiere solo un porcentaje del valor nominal como margen.

Este tipo de productos son ventajosos para inversionistas posicionales que buscan diversificar su portafolio, por ejemplo, añadiendo clases de activos que sirvan de resguardo de valor en los escenarios negativos para los demás activos.