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Cómo diversificar y cubrir un portafolio utilizando CFDs

 

Diversificación y cobertura de un portafolio de inversión con CFDs

 

Los inversionistas más agresivos y especuladores suelen utilizar productos de margen – futuros, opciones y CFDs (contratos por diferencia) – pero las entidades reguladoras alertan siempre que estos productos son más riesgosos.

Es importante destacar que los productos no son riesgosos en sí sino más bien que lo riesgoso es utilizarlos sin tener conocimiento de cómo funcionan y en no tener claro en qué condiciones son óptimos utilizarlos.

Recordamos entonces ¿Qué son los CFDs?

Un CFD (Contract For Difference o Contrato por diferencia) es un instrumento de inversión derivado que, consiste en un contrato entre dos partes (un comprador y un vendedor).

¿Qué tipo de contrato es un CFD? un CFD es un contrato en que se especifica que el vendedor pagará al comprador la diferencia entre el valor actual de un activo y su valor estipulado en el contrato si es más alto y viceversa si el valor cae.

Por eso podríamos decir que un CFD es un contrato que sube o baja en valor cuando el instrumento financiero o subyacente en el que se basa sube o baja en valor (para simplificar los próximos ejemplos, pensaremos en acciones como producto subyacente). En otras palabras: un CFD gana o pierde valor cuando el precio de la acción con la cual está relacionado fluctúa en comparación al precio del momento de compra del CFD.

Como ejemplo, si compramos un CFD basado en la acción de Apple (AAPL) y si el precio de esa acción sube, el valor de nuestro CFD también va a subir y viceversa.

Leer también nuestro artículo sobre qué son los CFDs y sus características básicas

Para ser más concretos, los productos como los futuros, las divisas o los CFDs son productos con margen por lo que no hay duda de que implican un grado de complejidad adicional a simplemente invertir en productos como acciones o bonos.

Los derivados como los CFDs pueden ser utilizados para especular, pero también se los puede utilizar para diversificar y cubrir un portafolio, como así también buscar exposiciones en otros activos alternativos.

Fuente: DIF Markets

 

Ejemplos de estrategias posibles utilizando CFDs

1- Tomar posición en corto en CFDs a efectos de cubrir una caída

Para dar un ejemplo específico, un inversor que tiene una cartera de acciones puede utilizar un determinado CFD de un índice que represente una cartera de acciones del mercado en cuestión para tomar una posición en corto a efectos de cubrir una caída en el mercado de acciones que el inversor considera altamente probable que suceda. De esta manera, el inversor no se ve obligado a cerrar todas sus posiciones y se cubre ante la caída del mercado en general.

Supongamos, para ser concretos, que un inversionista tiene sus colocaciones concentradas en el sector tecnológico, en particular, en cuatro acciones: Microsoft (MSFT), Apple (AAPL), Intel (INTC) y Cisco (CSCO).

Si el inversionista percibe que el sector tecnológico está en riesgo de caídas, por aspectos regulatorios, por ejemplo, o por un shock temporal de demanda que afectará a todas las empresas del sector por igual, pero no quiere deshacer sus posiciones originales en las cuatro empresas, puede optar por cubrir su portafolio con una posición corta en un CFD de un ETF que replique a todo el sector, por ejemplo XLK.

De esta manera, si efectivamente los precios de las acciones tecnológicas caen, acumulará pérdidas en sus posiciones de acciones, pero una ganancia equivalente en su posición corta en XLK, de manera que idealmente una compensará a la otra.

Cuando estime que el riesgo de caídas terminó, podrá cerrar su posición vendida en XLK. Se habrá protegido temporalmente, entonces, de caídas sin deshacer sus posiciones originales.

 

2- Tomar posición en CFDs en corto para obtener el Alfa

Otra posibilidad sería hacer el mismo ejercicio de tener un portafolio de acciones, pero al mismo tiempo vender el CFD del índice con el objetivo de obtener el alfa o sea el retorno por encima del mercado, pero al mismo tiempo eliminando el riesgo de mercado o sistemático.

En este último caso lo que se busca es invertir en un grupo de acciones que consideramos que se van a comportar mejor que el mercado, pero al mismo tiempo no queremos estar sujetos a los riesgos sistemáticos que afectan circunstancialmente los rendimientos de nuestro portafolio de acciones. Como todos sabemos, el comportamiento general del mercado afecta en promedio al mercado de acciones, o lo que comúnmente se llama la beta, en este caso queremos eliminar la beta e ir en búsqueda pura y exclusivamente por la porción que nuestro portafolio va a superar al mercado, el alfa.

Pensemos, en este caso, en un inversionista que tiene algunas de las empresas que forman parte del índice Dow Jones Industrial Average (US30.I). Si el inversionista cree que esa selección de empresas que ha hecho tiene potencial para superar el rendimiento del índice en su conjunto, puede mantener las acciones en su cartera, pero al mismo tiempo tomar una posición vendida en US30.I equivalente al valor nominal de sus acciones compradas.

De esta manera, si el mercado sube, el inversionista esperará ganar más que el índice, ya que confía en su selección de acciones, mientras que si el mercado baja, espera que su selección baje menos que el índice. En ambos escenarios habría obtenido ganancias, ya que su selección gana más o pierde menos, según el caso, que el índice de mercado.

 

3- Construir un portafolio de posiciones largas en acciones y cortas en CFDs

Otra estrategia es utilizar los CFDs para construir un portafolio de posiciones largas (o sea compradas) en acciones y posiciones en corto (o vendidas) en CFDs de acciones de manera de tener en su conjunto un portafolio equilibrado en busca de invertir en aquellas empresas que consideramos que van a rentar muy bien e invertir a la baja en aquellas empresas que consideramos que no se comportarán del todo bien en el futuro.

Como ejemplo concreto, el inversionista podría tener una perspectiva alcista en varias de las acciones de un índice como el Dow Jones Industrial Average (US30.I), pero bajista o negativa sobre otras.

Por ejemplo, supongamos que desconfía del potencial de las empresas petroleras que componen el índice. En ese caso, puede comprar como acciones las empresas que sí considera que tienen potencial de subas, y tomar, al mismo tiempo, posiciones cortas en CFDs de las empresas petroleras que considera que bajarán, por ejemplo, posiciones cortas en CFDs de Chevron (CVX) y Exxon Mobil (XOM).

 

Básicamente hemos mencionado 3 estrategias con CFDs que pueden ser útiles a la hora de invertir, que no necesariamente impliquen un riesgo mayor por lo que es claro que la herramienta es útil y el problema está en quienes las usamos.

Con conocimiento de cómo funcionan, los costos que implican, los escenarios posibles, etc, los inversores pueden contemplar las herramientas que el mercado ofrece. Además, a través de nuestras plataformas de simulación se puede simular la operativa en estos instrumentos y recomendamos ampliamente para evaluar y conocer las posibilidades que estas herramientas ofrecen.

 

Particularidades de los CFDs

Los CFDs son derivados que funcionan con margen o apalancamiento por lo que el inversor deberá tener en su cuenta un determinado porcentaje de la exposición.

El porcentaje requerido como garantía de la operación dependerá del riesgo del subyacente o del activo en cuestión, para decirlo de otra manera, el riesgo en una empresa pequeña no es el mismo que con una empresa de alta capitalización por lo que el requerimiento de garantía estará sujeto a estas cuestiones. Si el requerimiento de garantía es del 20%, el inversor deberá tener en garantía 500 USD por cada 2,500 USD de exposición.

Aquellos inversores que tengan CFDs de acciones comprados el día del exdate del dividendo de la acción tendrán derecho a recibir los dividendos mientras que los que tengan posiciones en corto o vendidas deberán abonarlos.

Las posiciones en CFDs tienen un costo de financiamiento por lo que es una cuestión muy importante al considerar, en general para posiciones largas se paga un interés y para posiciones cortas el interés es reducido o incluso el inversor puede llegar a recibir intereses por estar vendido.

 

Otras características importantes

Los CFDs de índices no tienen vencimiento por lo que es una cuestión que en general es deseable para los inversores, los contratos de Futuros por el contrario tienen fecha de vencimiento. Adicionalmente, los CFDs de índices no tienen una exposición mínima mientras que en lo contratos de Futuros muchas veces cada contrato implica una exposición de muchos índices y, por lo tanto, no se puede ajustar la posición a nuestro portafolio en particular.

Los CFDs de acciones estarán sujetos a los eventos corporativos de la acción, por ejemplo, si existe un “stock-split” (cómo pasó recientemente con Apple o Tesla), o un “spinoff”, en el CFD se deberán reflejar estas cuestiones.

En caso de que sea un problema tomar prestado el subyacente, es posible que la posibilidad de ir en corto en el CFD de esa acción no exista, o incluso puede suceder que el “broker” nos pida cerrar la posición.

Leer también nuestro artículo sobre qué son los CFDs y sus características básicas

¿Cómo comenzar a invertir a través CFDs?

La mejor forma de comenzar a invertir con CFDs, es utilizar plataformas de simulación, con dinero virtual, para realizar diversas transacciones en CFDs y de esta manera comenzar poco a poco a percibir cómo funcionan los CFDs y que ventajas te pueden aportar.

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Si te interesa, puedes tambien mirar nuestro video tutorial sobre qué son los CFDs y cómo poner una orden de CFDs en nuestra plataforma. Esto te dará una perspectiva práctica de cómo utilizar un CFD y cómo se utiliza el margen así como familiarizarte con el resto de los productos disponibles.

 

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